Accountability: qué es y su importancia para las empresas

Cumplir en tiempo y forma una actividad dentro de una empresa es importante. Sin embargo, para lograr resultados significativos se necesita de una actitud accountability. Para saber más sobre esta forma óptima de trabajar y cuál es la importancia de fomentarla en una organización, sigue leyendo.  

 ¿Qué es Accountability?

 Cuando hablamos de accountability nos referimos al hecho de ser responsable del resultado de una actividad, no solo de la acción. Es decir, si tú estás a cargo de realizar una determinada tarea y la cumples, está bien, pero ser accountable significa ayudar y colaborar con otros para que esa actividad tenga un impacto positivo en el entorno, lo cual está vinculado con el resultado de la acción en sí.

Al involucrarse más se puede analizar los resultados, evaluar si se logró o no el objetivo inicial y detectar áreas de mejorar para cerrar brechas y cumplir con la meta deseada.  

 Factores claves para el accountability

 Podemos hablar de tres factores esenciales:

  • Responsabilidad: es cuando aceptamos la responsabilidad sobre las tareas asignadas y los objetivos a conseguir, tanto si salen bien como si hay errores. Aquí entra la importancia de fomentar una cultura de reconocimiento de logros y hacer que se les atribuyan a las personas indicadas.
  • Proactividad: se trata de que los empleados le digan adiós a su papel pasivo o de solo recibir órdenes para comprometerse con su rol y de esta manera buscar cómo conseguir los objetivos, efectuando cambios y mejoras.
  • Compromiso: una persona con accountability acepta las responsabilidades y tareas que vienen con su puesto. Para realizarlas lo mejor posible, no acepta labores que no pueda cumplir o que le quiten energía. De igual forma, pide ayuda e información cuando es necesario.

Beneficios del accountability

Aplicar esta herramienta en las compañías resulta indispensable, cualquiera que sea el giro y tamaño de la empresa para poder generar grandes resultados. Algunos de ellos son:

  • Favorece la responsabilidad y la transparencia
  • Elimina la procrastinación
  • Fomenta la retroalimentación y escucha activa
  • Promueve la iniciativa de los trabajadores
  • Fomenta mejores relaciones laborales

¿Cómo afecta la falta de accountability?

Cuando una persona no asume su responsabilidad o tiene la mentalidad de “eso no es parte de mi trabajo” genera un impacto negativo no solo en su labor, sino en el equipo completo, pues obstaculiza el cumplimiento de metas. Tal barrera puede afectar a toda la empresa. Algunos problemas que se pueden presentar cuando no hay accountability son:

  • Objetivos no cumplidos
  • Alta rotación de personal
  • Sentimientos de frustración, desconfianza y descontento
  • Falta de integración en los equipos
  • Ambiente tóxico
  • Bajo desempeño de los colaboradores
  • Baja productividad
  • Poco compromiso de los colaboradores
  • Prioridades poco claras
  • Problemas de comunicación

Cómo impulsar el accountability

Para crear una cultura basada en accountability se deben seguirse algunas estrategias:

1. Definir objetivos claros y medibles

Para que las personas se hagan responsables de sus tareas es necesario definir las acciones a realizar y los resultados. De esta forma se puede identificar las áreas de oportunidad y poner en práctica soluciones.

2. No castigar los errores y reconocer los méritos 

Cuando un colaborador acepta su responsabilidad, pero su tarea asignada no cumplió el objetivo, lo que se recomienda hacer es preguntarle si contaba con todo lo necesario o si los plazos eran realistas.  

Si el caso es un éxito, entonces lo mejor es reconocer y señalarlo para motivarlo a dar lo mejor.

3. No buscar culpables o poner excusas

Crear una empresa con accountability no se trata de señalar los fallos ni de culpabilizar, sino de identificar lo que no está funcionando para mejorarlo.

4. Fomentar la retroalimentación

Así se reduce la posibilidad de que confundan lo que se espera de ellos. Lo ideal es crear un sistema de retroalimentación bidireccional para lograr un espacio seguro.

5. Buscar soluciones rápidas y efectivas

Cuando se comete un error, lo mejor es identificarlo y reconocerlo para poner manos a la obra y resolverlo lo antes posible. Con esto, se genera un entorno de mejora continua que impacta positivamente en los resultados de la empresa.

6. Evaluar y mejorar

Revisar los objetivos y estudiarlos, deja ver cuáles son los puntos fuertes y las áreas de mejora. Asimismo, permite cambiar lo que no está funcionando y seguir mejorando. 

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